¿Que es un Gamusino?

 

Se llama gamusino a un animal imaginario, inventado por cazadores veteranos para confundir o bien gastar gracietas a los más novatos o bien a los pequeños.



Se ha forjado todo género de mitos en torno a este animal. Se afirma, por servirnos de un ejemplo, que lo atrae el estruendos, entonces se le prepara un trampa con un saco y una lata a la que golpea el cazador novato con un palo y le canta: “un, 2, 3, 4, gamusino al saco”.



Se afirma, asimismo, que solo se puede apresar a la noche, puesto que es un animal esquivo a lo largo de de día, esto, claro, con la pretensión de hacer pasar al cazador inexperto toda la noche aguardando su aparición.



El gamusino se halla, sobre todo, en el imaginario popular de países como España o bien Cuba. En España, en verdad, se lo conoce con multiplicidad de nombres. En Extremadura le llaman gangüezno; en Andalucía, gambusino; en Valencia, gambosí; en Cataluña, gambutzí; en Galicia, biosbardos, gazafellos o bien cocerellos, al tiempo que en Asturias se lo conoce como cordoveyos.



La palabra gamusino, como tal, se ha determinado que procede del provenzal gambosí o bien gabuzo, que significaría ‘engaño’.



Criaturas semejantes existen en otros países y zonas, como, por poner un ejemplo, el dahu en Francia o bien el Elwetritsch en Alemania, entre otras muchas.

 

 

 

Vamos a cazar gamusinos…

 

Ahora que las clases han finalizado, las vacaciones veraniegas ofrecen un sinfín de actividades para poder divertirse. Mas si además de esto deseas aprender idiomas y vivir esta experiencia en plena naturaleza, tal vez te interese efectuar campamentos de verano.



El atrayente de estos cursos radica en la posibilidad de compatibilizar el aprendizaje de un idioma con la convivencia con otros jóvenes en los campamentos de verano en España. Este entorno además de esto, ofrece a muchos jóvenes el escenario idóneo para pasar un buen rato gastando alguna gracieta a el resto compañeros. Así sean los monitores (habitualmente mayores que los pupilos, mas asimismo jóvenes) o bien los propios pupilos los que las efectúen, la finalidad de exactamente las mismas siempre y en todo momento ha de ser pasar un buen rato entre todos y no faltar el respeto a absolutamente nadie.



Hay muchas historias sobre “trastadas” o bien gracietas compartidas por ciertos jóvenes que en su día fueron pupilos de estos campamentos. Desde infoidiomas hemos compendiado ciertas más entretenidas y deseamos compartirlas contigo:



La cama-sobre es un tradicional, usado extensamente en campamentos de idiomas e inclusive en Institutos Mayores. Se trata de “rehacer” la cama de la víctima, doblando la sábana superior con tan poco espacio, que en el momento de meterse en cama, la víctima no va a poder hacerlo, puesto que se bloqueará entre las sábanas.


De noche, un conjunto de chicos (incluidos monitores) cogen el jergón de ciertos pequeños y lo llevan en desequilibrio y sin que la víctima se despierte, lo dejan en la mitad del bosque o bien en la habitación de las chicas. Al despertar, las risas por el desconcierto de la “víctima” están aseguradas.


Poner espuma de rasurar o bien pasta dentífrica en la cara/almohada de algún incauto mientras que duerme. Un tradicional.


Poner despertadores por toda la habitación, bajo camas y en guardarropas y que cada hora suene uno despertando al mundo entero.


“Cazar gamusinos”: La reina de las gracietas en los campamentos. Los monitores les afirman al conjunto que esa noche van a ir a “cazar gamusinos”, animales esquivos que solo pueden cazarse a la noche. Los más jóvenes son las “víctimas” de esta gracieta, puesto que su curiosidad les hace pasarse toda la noche en candela buscando los dichosos gamusinos. Para acrecentar el desconcierto y el temor por tan esquivos animales, siempre y en toda circunstancia aparece algún monitor con la pierna o bien el brazo “ensangrentados” por el ataque del bicharraco…


“Haz lo mismo que yo”: Se sienta una persona delante de la víctima, a la que se le solicita que haga exactamente los mismos ademanes que haga , mirándole fijamente a los ojos. En un instante dado les dan a los dos un plato igual, con la diferencia de que el plato del receptor de la gracieta habrá de estar tiznado por debajo. El que hace la gracieta pasa el índice bajo el plato a fin de que la “víctima” haga lo mismo y se lo manche, y después se marcha pasando el dedo por la cara a fin de que la víctima vaya manchándose la suya. Pues habría de estar fijándose en sus ojos, no debería percatarse de que tiene el dedo manchado.


“Que viene el tren”: Se trata de una gracieta más famosa entre los mayores. Mientras que la “víctima” duerme, otro coge una linterna, la pone delante de la cara del sorprendido y le va diciendo “que viene el tren”, cada vez un poco más fuerte y a la 3ª o bien 4ª enciende la linterna y grita: ¡Que viene el tren!, con el consecuente sobresalto del receptor de la gracieta.

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